Como establecer metas para mi vida:
No vamos a llevar a cabo lo que Dios quiere que alcancemos,
a menos que desarrollemos alguna idea clara de adónde vamos y cómo llegar hasta
allí.
En vez de disminuir la necesidad de guía del Espíritu Santo,
esto incrementa tal necesidad.
Dios espera que cooperemos con El en la planificación y
realización de nuestra vida.
Dios trabaja con un propósito, el es ordenado.
Dios nos ha creado con facultades naturales y espirituales
para capacitarnos para discernir a este nivel.
No somos llamados a ser personas espirituales sin rumbo;
somos llamados a ser personas espirituales que logran sus metas.
Cuatro áreas que necesitamos considerar son:
1.
Objetivos
2.
Necesitamos acostumbrarnos a preguntar cuáles
son los objetivos y propósitos de los sucesos principales de nuestra vida.
A lo que estamos aspirando y lo que estamos intentando
lograr para Dios. Efesios 5.15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como
necios sino como sabios,
5.16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.
5.17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál
sea la voluntad del Señor.
2. Oportunidades:
Cualquier llamamiento verdadero de Dios llevará consigo sus
propias oportunidades.
El hombre que tiene un don encuentra lugar donde usarlo.
(que paso con 2012)
Necesitamos preguntarnos si estamos esperando sentados,
esperando a que otra gente o circunstancias hagan algo para nosotros, cuando
deberíamos estar haciendo algo por nosotros mismos. Por supuesto, si la
oportunidad no se presenta, esto puede significar que debemos analizar con
cuidado nuestra situación, no sea que estemos dejándonos influenciar por el
criterio de otra persona, y que para nosotros se trate de algo irreal. Las
metas deberían surgir del llamamiento.
Efesios 1.18
Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean
iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de su llamamiento, cuáles son
las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
En términos espirituales las metas necesitan estar de
acuerdo con las capacidades que Dios ha puesto en nuestras vidas para ser
usadas en el llamamiento.
¨No perdamos el tiempo en lo que Dios no nos ha llamado¨
Los cristianos inexpertos se equivocan al hacer del
llamamiento su propia meta, Al ponerse metas, sólo están expresando sus propios
deseos.
Estas metas no suelen ser llevadas a cabo, porque no están
arraigadas en la realidad.
El llamamiento del cual estamos hablando aquí, no es
necesariamente el llamamiento al ministerio, sino que es aquello que Dios pone
en tu corazón para que lo hagas por El.
3.
Recursos
Dios nunca llama sin equipar.
Aunque sea en términos personales, espirituales o
materiales, la promesa es que lo que El pretende en nuestra vida lo hará.
Desafortunadamente, en este punto la fe muchas veces es
sustituida por la irrealidad o la presunción.
No podemos permitirnos el lujo de ser nada más que
realistas.
4.
Estrategia
Esto es, sencillamente, el hilo que vincula nuestro
llamamiento con su cumplimiento, o nuestras metas a su realización.
Trae todos los recursos QUE TENGAS Y dirígelos hacia el
cumplimiento de los objetivos a mano.
Las metas espirituales no siempre son cosas que no se pueden
cambiar o modificar.
Necesitamos la voluntad y propósito de Dios para que nuestra
vida sea refinada y aclarada.
Las metas espirituales son patrones de medida y crecimiento
que nos capacitarán para ver adónde vamos y dónde hemos estado. Son como la
cinta métrica del alma que demuestra nuestro crecimiento o falta de él.
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